Tiempo de contar mi historia!

Mi historia, como ejemplo.

Transitaba tan sólo mis 18 años cuando me diagnosticaron positiva al VIH…Era realmente joven. Remitiéndome a aquellos días, esto era una sentencia de muerte. Sucedió aproximadamente cuando Magic Jonson dió a conocer su status positivo. Yo estaba estudiando en un programa en Kentucky denominado Job Corp y ellos hacian test de VIH a todos los estudiantes que ingresaban. Recuerdo justo antes de ser testeados, estaba respondiendo todas las preguntas acerca del VIH de forma correcta (que irónico). Para mi, esto era un mal que afectaba a prostitutas, drogadictos u homosexuales, por lo que yo nunca podría ser positiva, eso pensaba, sí!. Un mes pasó y recibí una notificación dónde me citaban a la clínica. Fui a la cl ínica y BOOOM… recuerdo a un doctor asiático mirándome con espanto…preguntándome por qué no había ido antes??. Respondí lo que cualquier joven, “no lo sé”. Bueno, el me sentó y no me preparó, ninguna introducción, sencillamente dijo “Tu tienes sida”.

Yo entre en shock. No dije ni una palabra. Vi mi vida entera correr delante mis ojos. Pensé, voy a MORIR!.. es el final, nunca me casaré ni tendré hijos. Recibí la noticia sola. Toda mi familia inmediata estaba en Miami.

Contraje el VIH de mi primer novio. Estaba tan perdida. Me dijeron que había otro niño que pedecía la enfermedad en el hospital, que podía quedarme con él. Pero lo único que yo quería, era irme y morir en casa.

Llamé a mi madre, ella fue siempre mi guía, mi sostén. Le dije: “Mamá, tengo SIDA”; ella calló por un instante, y luego me dijo: “No te preocupes, tú no vas a morir por esto”. Dos días luego yo estaba en casa, esperando sólo la muerte. Por aquel entonces sólo AZT era la única droga disponible. Fui a una asistente social y ella me remitió a un doctor, quién me dio un papel que decía “si tomas AZT, esto va a dañar tus órganos internos”. Yo pensé, NO PUEDE SER! Yo estaba tomando eso!! Entonces decidí no seguir tomando esas altas dosis de AZT luego. No volvi a tomar ningún antiretroviral por los siguientes 10 años, y me mantuve saludable, o tan saludable como pude, sólo con medicina natural. Hoy tomo mi medicación, como me lo prescribió mi doctor.

Han pasado alrededor de 20 años. He aprendido mucho a lo largo de este camino, y he ayudado también a muchos infectados y afectados por el VIH/SIDA. Primero que todo, nunca morí como yo había pensado… Aprendí a quererme más y a tomar más cuidados sobre mi. He estado luchando contra el estigma del VIH. Me convertí en una activista y una educadora sobre el VIH. He aprendido, en este proceso, que aún estoy viva; para tener esperanzas,  saberme VIH positiva me hizo una personas más positiva! Y a pesar de que digo que soy VIH positivo, lo que siento es que soy un SER HUMANO que pasa a tener la condición de ser VIH positivo.

He aprendido a ser fuerte, y en este camino, en lo que me he sentido más plena, es en ayudar a todos los que me sea posible! Especialmente a la gente joven, porque yo era muy joven cuando me infecté. Entonces he ido a escuelas a enseñarles y decirles: “Mírenme”—no quiero parecer vanidosa, pero soy una mujer atractiva – entonces ellos me miran y piensan en ello. Y yo les repito, sí, así y todo tengo VIH.

He estado en muchas conferencias y en muchos pre y post orientativos y de apoyo en testeos.; más bien he estado como educadora VIH en el Hospital Jackson Memorial durante aproximadamente 5 años, voluntaria también de  la Cruz Roja y muy involucrada. Hubiese deseado tener alguien como yo, cuando supe que estaba infectada, que haga lo que yo hago con la gente cuando tengo que decirle “Eres VIH positiva…pero espera!” – Los abrazo y les digo “Mírame, yo también lo soy…no estas solo, y si haces lo que hay que hacer vas a vivir una larga vida. Sólo mírame, tómame como un ejemplo”. Y esto los calma mucho realmente,  y a mi me hace muy feliz…es una de las mejores cosas que un humano puede hacer. Dar apoyo, hacer el bien!

María Teresa

(testimonio de María teresa, extraído de la web TheBody. Traducido al español por VIHVIR).